quitar Navbar Capítulo Vicarial 2009

viernes, 16 de enero de 2009

Después de un primer saludo y una invocación al Espíritu Santo, Mª Dolores Sanzberro (hna. Contemplativa) presenta a Lourdes Fernández Loeches ss.cc, que viene desde España para ayudarnos a reflexionar durante los próximos tres días el tema: “Escoger la vida en la realidad de nuestras comunidades”.

Lourdes Fernández comienza haciendo una llamada a vivir las oportunidades que se nos ofrecen, como decía la primera lectura de la Eucaristía de hoy, y a tomar conciencia del proceso que el paralítico y quienes lo llevan hace para llegar a Jesús (el Evangelio).
Toma la carta enviada por Margaret en 2007 y la enviada por el Consejo vicarial en enero del 2008 y a ellas dedica largo rato, a la vez que recuerda hasta dónde estamos implicadas en este proceso de cambio y cuál/cómo ha sido nuestra participación hasta ahora.

A través de los informes y el trabajo realizado hasta aquí, Lourdes descubre resistencias, justificaciones, temores… “invita” a desarmarse de ellas y anima a perder el miedo, a estar disponibles y dispuestas, a trabajar el presente y a confiar el futuro al Señor, a tirar la frontera de lo “mío” y lo “nuestro” y sentirnos en la Iglesia para el mundo. “Es hora de ponernos juntas” con nuestro don personal para acoger la voluntad de Dios hoy. Hay que mirar el bien común.

Lo importante es cómo estamos, dónde estamos y quién conduce nuestra vida. Tomar conciencia de ello para hacer posible esa comunión que abarca toda la familia cósmica, la de todo lo creado. Escoger la vida es abrirnos a una nueva conciencia y una nueva visión del mundo, y nos urge a un cambio de mentalidad (¿verdad qué os suena?), viviendo y dando vida hasta el final como mujeres fecundas, no solo como vicariato, sino como cuerpo.

Son muchas las pautas de vida que estamos recibiendo y no podemos dejarnos morir. Nombremos nuestros miedos para ser auténticas en aquello que Pedro Bienvenido soñó para nosotras: ser el lazo de unión del corazón místico de la Sagrada Familia.

¡Vayamos al paso de cada una, pero sintiéndonos en camino!

Después de estas palabras se deja un tiempo de descanso y en media hora volvemos a la sala para recibir pautas de trabajo.
De este modo se indica que tenemos una hora de reflexión personal y que después de ésta nos reuniremos por grupos lingüísticos. ¿Para qué? Para mirar, iluminar y comprometernos, para que con todo lo recibido hagamos una lectura personal creyente de la realidad y para tomar conciencia real de nuestra situación y proyectar nuestro futuro en un plazo de cinco años.

¡Si hemos de morir, muramos con alegría!.
Vivamos y muramos eligiendo la vida


A la tarde nos encontraremos para poner en común lo compartido en los grupos. Os contaremos!!!


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