Colleen comienza con la proyección de un power point que contiene la canción “Un amor eterno”.
"…ella estaba presente y era un eterno Amor ”
Nos anima a disponernos a acoger esa nueva visión cósmica surgida en el Capítulo General que nos exige el desprendimiento necesario para que algo nuevo pueda nacer. “Somos la conciencia de la tierra” y debemos escucharnos como comunidad terrena. Esta opción nos lleva a vivir el Solo Dios que vive en todo ciclo de vida, que está en todo.
Seguidamente Collen, haciendo uso de un reloj cósmico, comprime los 15 billones de años del
Se deja un momento para comentar en la sala qué se va despertando dentro de cada una, cómo vamos acogiendo esta vida, esta resurrección. Esto nos abre a no cerrarnos en nuestra pequeña y limitada mentalidad humana.
Vamos despertando como raza humana a ese “amaos los unos a los otros”.
De nuevo otro tiempo de compartir sentimientos relacionando lo expuesto hasta ahora con todo lo vivido durante el capítulo. ¡¡¡Hay entusiasmo!!! Pero también surge una pregunta de fondo ¿Qué energía de la resurrección hay ahora en mí? La resurrección es alegría y esperanza
Hay una llamada a tomar conciencia de la presencia de Dios en todo, a vivir desde esa parte que somos dentro de la creación.
Hay un descanso y a la vuelta Collen nos sorprende con unos carteles que hablan de la vieja y la nueva visión cosmológica a los cuales se dedica un tiempo para verlos y comentarlos, como si en una galería de arte nos encontrásemos.
Para terminar la mañana, antes de dejar una hora de reflexión personal, vemos un documental titulado “un universo que despierta” en el que se afirma que contar la historia de algo es contar la historia de todo. Con en contenido de dicho documental nos retiramos.
A las 15:00 nos volveremos a encontrar.
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